Almez del sur típico
Subespecie nominal del almez, nativa de la cuenca mediterránea y del sur de Europa.
Bajo la densa y refrescante sombra de su amplia copa, el almez ha brindado respiro a los viajeros del Mediterráneo durante siglos. Celtis australis se alza como un majestuoso guardián de riberas y laderas, destacando por su imponente porte y su capacidad para superar los 600 años de vida.
Este robusto árbol caducifolio es un sobreviviente nato que prospera en terrenos pedregosos y bajo la rudeza de climas áridos. Gracias a su extraordinaria resistencia y follaje texturizado, la especie se ha convertido en una pieza fundamental de ecosistemas naturales y paisajes urbanos.
Celtis australis puede alcanzar entre 20 y 25 metros de altura, desarrollando un tronco recto de corteza gris y lisa que recuerda a la piel de un elefante. Su extensa copa redondeada se compone de ramas principales erectas y ramas secundarias extendidas, que suelen ser pubescentes en su etapa juvenil.
Las hojas caducas, de 5 a 15 centímetros de longitud, son simples, alternas y de forma ovo-lanceolada con una marcada asimetría en la base. Presentan bordes finamente aserrados, un haz rugoso de color verde oscuro y un envés mucho más claro adornado con pilosidad en los nervios principales.
Sus flores pentámeras son inconspicuas, carecen de pétalos y brotan solitarias o en pequeños racimos en las axilas foliares. El fruto es una pequeña drupa carnosa de aproximadamente un centímetro de diámetro, que pasa de un tono amarillo verdoso inicial a un púrpura oscuro en su plena madurez.
La floración ocurre típicamente entre los meses de marzo y mayo, coincidiendo con la aparición del nuevo follaje primaveral.
La madera de Celtis australis, reconocida por su flexibilidad y extrema durabilidad, se ha empleado tradicionalmente en la fabricación de remos, fustas y bastones. Sus raíces y corteza contienen valiosas esencias que históricamente se utilizaban para extraer un colorante amarillo destinado a teñir tejidos de seda.
El árbol ofrece múltiples beneficios y aprovechamientos cotidianos:
Además de su enorme valor ornamental, la densa copa proporciona una excelente y refrescante sombra durante los cálidos meses de verano. Los frutos dulces actúan como un imán para las aves locales, lo que enriquece notablemente la biodiversidad en los ecosistemas urbanos y periurbanos.
Cuenta la leyenda que Celtis australis podría ser el mítico "loto" descrito por Homero en la famosa Odisea. Se narra que estos dulces frutos hacían que los cansados marineros de Odiseo olvidaran para siempre su urgente deseo de regresar a casa.
La geografía española está profundamente ligada a esta especie forestal tan emblemática. La Virgen del Lledó (lodón) es la venerada patrona de Castellón de la Plana, cuya imagen original fue hallada supuestamente entre unos frondosos almeces.
Asimismo, la conocida localidad madrileña de Torrelodones debe su nombre histórico a la antigua "Torre de los lodones". Este majestuoso árbol figura con orgullo en el escudo heráldico del municipio, reflejando su indiscutible importancia cultural en la región.
Subespecie nominal del almez, nativa de la cuenca mediterránea y del sur de Europa.
Subespecie de Celtis australis adaptada a zonas templadas de Asia y el Cáucaso.
Forma taxonómica de Celtis australis caracterizada por la presencia de variegación en su follaje.
Celtis brasiliensis
Árbol o arbusto caducifolio nativo de América del Sur perteneciente a la familia Cannabaceae.
Celtis gomphophylla
Árbol de la familia Cannabaceae ampliamente distribuido en África subsahariana y Madagascar.
Celtis madagascariensis
Árbol caducifolio de la familia Cannabaceae endémico de los bosques de Madagascar.
Celtis aurantiaca
Especie arbórea caducifolia nativa de la península coreana, perteneciente a la familia Cannabaceae.