Fitolaca (Phytolacca)

Hierba carmín Ombú Guaba Jaboncillo Cargamanta Tintamorada Yerba de culebra
IUCN: Preocupación menor
#61713C
#1D220C
#121F0C
#7C924D
#404F20

Phytolacca (hierba carmín y ombú): características, usos y toxicidad

Phytolacca es un género de plantas perennes que abarca desde vigorosas hierbas de tallos rosados hasta árboles monumentales como el ombú de las pampas sudamericanas. Crece de forma nativa en América, el este de Asia y África, destacando por sus largos racimos de bayas casi negras cuyo jugo púrpura inspiró su nombre, compuesto por la palabra griega phyton (planta) y el término latino lacca (tinte rojo o laca).

Este grupo pertenece a la familia Phytolaccaceae y fue descrito científicamente por Carlos Linneo en su obra Species Plantarum en 1753. Linneo estableció a la especie norteamericana Phytolacca americana como el modelo de referencia para clasificar a las cerca de 25 a 35 especies que integran el género.

Taxonomía

  • ∟ царство Plantae
  • ∟ división Tracheophytes (Plantas vasculares)
  • ∟ subdivisión Spermatophytes (Plantas con semilla)
  • ∟ Angiosperms
  • ∟ mesangiosperms (Mesangiospermas)
  • ∟ eudicots (Eudicotiledóneas)
  • ∟ core eudicots
  • ∟ Superasterids
  • ∟ orden Caryophyllales
  • ∟ familia Phytolaccaceae (Fitolacáceas)
  • ∟ género Phytolacca (Fitolaca)

Morfología

Aunque la mayoría de los representantes de Phytolacca son hierbas perennes robustas que alcanzan entre 1 y 2 metros de estatura, el género sorprende por su plasticidad e incluye arbustos y árboles de hasta 25 metros de alto. Bajo tierra suelen desarrollar raíces gruesas, carnosas y fusiformes —con forma de huso alargado— que funcionan como órganos de reserva de agua y nutrientes.

Tallos y follaje

Los tallos suelen ser erguidos, lisos, acanalados y adquieren con frecuencia llamativos tonos rosados, púrpuras o rojizos a medida que maduran. En las especies arbóreas como el ombú (Phytolacca dioica), la base del tronco se ensancha de manera masiva y su madera presenta una consistencia esponjosa y blanda, especializada en almacenar grandes volúmenes de agua.

Las hojas son simples y se disponen de forma alterna a lo largo de las ramas, sostenidas por pecíolos bien definidos. Sus láminas tienen contornos ovalados o lanceolados que terminan en una punta aguda, con bordes enteros o ligeramente ondulados y nervaduras prominentes en el envés, a menudo teñidas de rojo.

Inflorescencias, flores y frutos

Las flores carecen de pétalos verdaderos y se agrupan en racimos o espigas alargadas —de entre 5 y 100 flores— que brotan en los extremos de los tallos o frente a las hojas. Su estructura reproductiva presenta rasgos botánicos distintivos:

  • Perianto sepaloide: la flor está rodeada por 5 a 8 piezas llamadas tépalos (similares a sépalos) de color blanco verdoso o rosado, los cuales suelen volverse rojizos al madurar el fruto.
  • Androceo y gineceo: cuentan con entre 6 y 33 estambres dispuestos en uno o dos anillos, junto con un ovario superior formado por entre 5 y 16 carpelos (las unidades femeninas que contienen los óvulos), libres o fusionados entre sí.

Tras la polinización, cada flor se transforma en una baya carnosa, globosa o ligeramente achatada y lobulada, que pasa del verde a un púrpura casi negro. En su interior se alojan de 6 a 12 semillas negras, brillantes y con forma de riñón, protegidas por una cubierta exterior —llamada testa— sumamente dura y quebradiza.

Periodo de floración

Florece principalmente desde finales de la primavera hasta principios del otoño, seguida rápidamente por la maduración de sus racimos de bayas oscuras.

Ene
Feb
Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Sep
Oct
Nombre
Dic

Aplicaciones

A pesar de que sus tejidos contienen saponinas triterpénicas (como la fitolacigenina), alcaloides (fitolacatoxina) y lectinas que resultan tóxicas para los mamíferos, el ser humano ha aprovechado diversas especies de Phytolacca tras comprender cómo procesar o aislar sus compuestos.

Tintes naturales y ornamentación

El jugo escarlata de las bayas es rico en betacianinas, pigmentos hidrosolubles similares a los de la remolacha. Los pueblos originarios de América utilizaban este extracto como tinta para escribir, teñir cestería y decorar sus caballos.

En Europa y América también se empleó para teñir lana, seda y cuero de color fucsia mediante mordientes de alumbre, así como para intensificar el color del vino tinto, práctica que fue prohibida debido al efecto purgante del jugo. En jardinería y paisajismo urbano, especies como Phytolacca americana y Phytolacca acinosa se cultivan por el valor ornamental de sus racimos, mientras que el ombú (Phytolacca dioica) se planta como árbol de sombra en parques de climas templados y subtropicales.

Gastronomía tradicional e investigación sanitaria

En el sur de Estados Unidos, los brotes tiernos de Phytolacca americana se preparan en un plato tradicional conocido como poke sallet, hirviéndolos tres veces con cambios completos de agua para eliminar las toxinas hidrosolubles; una práctica similar ocurre en las zonas montañosas de Nepal con las hojas jóvenes de Phytolacca acinosa. La raíz, donde se concentra la mayor cantidad de veneno, nunca es comestible.

En el ámbito científico y médico, la especie africana Phytolacca dodecandra (conocida como endod en Etiopía) cobró relevancia mundial gracias a los investigadores Aklilu Lemma y Legesse Wolde-Yohannes. Ellos demostraron que las saponinas presentes en sus frutos actúan como un potente molusquicida natural contra los caracoles acuáticos que transmiten la esquistosomiasis, ofreciendo una herramienta preventiva accesible para las comunidades locales.

Datos interesantes

Las especies del género Phytolacca muestran una notable coordinación entre su bioquímica, la anatomía de sus semillas y la arquitectura de sus tejidos para prosperar en ambientes contrastantes.

Dispersión selectiva: un filtro químico y mecánico

Los frutos maduros de estas plantas plantean una aparente paradoja: su pulpa jugosa y oscura está cargada de saponinas y fitolacatoxinas que provocan graves trastornos digestivos en los mamíferos, pero las aves las consumen en grandes cantidades sin sufrir daño alguno. Esta diferencia no es fortuita, sino un mecanismo de selección de dispersores.

Los mamíferos poseen molares capaces de triturar las semillas, lo que destruiría al embrión; las aves, en cambio, tragan las bayas enteras. La semilla cuenta con una testa (cubierta seminal) mineralizada y hermética que resiste intacta los ácidos gástricos del ave, impidiendo que las toxinas internas se liberen durante el tránsito digestivo y garantizando que el embrión sea depositado lejos de la planta madre, listo para germinar.

Estrategias extremas de supervivencia

Más allá de la dispersión de sus semillas, distintas especies del género han desarrollado soluciones fisiológicas precisas para dominar su entorno:

  • Tejidos ignífugos e hidroalmacenadores: en las llanuras abiertas de Sudamérica y en los Andes peruanos, las especies arbóreas Phytolacca dioica y Phytolacca weberbaueri carecen de leño duro convencional; en su lugar, forman troncos con capas concéntricas de tejido esponjoso que acumulan enormes reservas de agua, permitiéndoles resistir tanto las sequías prolongadas como el paso de los incendios de pastizales.
  • Competencia bioquímica en el suelo: especies herbáceas como Phytolacca americana liberan en la tierra compuestos alelopáticos —sustancias químicas que inhiben la germinación de otras semillas cercanas—, reduciendo la competencia por agua y luz solar incluso frente a árboles forestales como las hayas.

Geografía de distribución

  • Estados Unidos
  • Canadá
  • México
  • Colombia
  • Ecuador
  • Perú
  • Bolivia
  • Brasil
  • Paraguay
  • Uruguay
  • Argentina
  • Chile
  • Venezuela
  • China
  • Japón
  • Corea del Sur
  • India
  • Vietnam
  • Etiopía
  • Madagascar

Variedades naturales

Información técnica

Sinónimos del taxón: Nowickea, Sarcoca, Pircunia

Bases de datos externas: GBIF, POWO, Tropicos

Véase también

Madera amarga

Madera amarga

Picrasma

Género de árboles y arbustos caducifolios de la familia Simaroubaceae, conocidos por su corteza muy …